Arturo ha contribuido de una manera decisiva en el triunfo por equipos del Caja Rural.
De esta manera se ha impuesto Leanizbarrutia en el sprint de Zumaia.
Arturo ha contribuido de una manera decisiva en el triunfo por equipos del Caja Rural.
De esta manera se ha impuesto Leanizbarrutia en el sprint de Zumaia.
Nocentini tras pasar la línea de meta el año pasado.
Sprint del pelotón.
Por lo que respecta a la carrera en sí, cuyo recorrido fue recortado en unos 25 kms, debido a la demora en dar la salida, lo más destacable es que se cumplieron los pronósticos y el viento hizo acto de presencia, lo cual, le confirió una dificultad particular. La prueba comenzó con ritmo frenético y con la práctica totalidad de los ciclistas colaborando en la limpieza de hierbas y rastrojos aledaños al arcén derecho de la carretera que va hacia Corella. De esta manera, se originó una escapada de entidad en la que se juntaron una decena de corredores, entre los que se encontraba Cera, Yanguas, Chentín, Vallejo, Larrea, Saizar, … y Felis. Llegaron a contar con un minuto de ventaja, pero por detrás no hubo concesiones y fueron capturados justo en el momento en que se formó la que sería escapada definitiva, con siete componentes, entre los que estaba el más fuerte de la carrera y vencedor, Larrea, ex-compañero el año pasado de Diego Tamayo en las filas del Azpiru-Ugarte.
Dani Arnal (C. C. El Barranqué) se impone en el sprint del pelotón a Felis y Kepa Vallejo. Ni el primero, ni el tercero aparecen en la clasificación. Sin comentarios.
Sobre el bautizo de fuego de Chemica, mejor sírvanse leer su blog (enlace a la derecha de esta página) y de Willy, sólo decir que protagonizó lo que denominaríamos una “carrera alternativa”, formando abanicos paralelos a los ya organizados en cabeza.
Lo de las clasificaciones, de vergüenza. Gente que no salió clasificada, gente que acabó no clasificada, ... sólo una reflexión: en una carrera ciclista, hay un colectivo que cobra por asistir a la misma. Los ciclistas, en master, pagamos por correr. El colectivo que cobra debería garantizar que el resultado de la carrera no se adulterara con una clasificación errónea. Y si no tienen los medios necesarios, deberían denunciarlo a la autoridad competente.
Diego (Astaná de Utebo) entrando en meta y buscando la ubicación del autobús del equipo.
Arturo atento a las evoluciones de la escapada.

Sebas atento al ataque de un Camargo en este duro repecho.
Diego en el seno del pelotón (en la foto, entre los dos Astanas), en los compasesiniciales de la primera etapa.
Al día siguiente, la intención de Diego era mantener el “Top 20”, pero la dureza del recorrido y la longitud del mismo, motivaron que no pudiera lograr su objetivo. Una “pared” con rampas de más del 20% se interpuso entre nuestro amigo y sus ilusiones. Aún así, logro terminar en una grupeta decente con la satisfacción del trabajo bien hecho y la esperanza de ir poco a poco cimentando la que va a ser una sólida carrera profesional.
Llegada de Diego en la primera etapa (de negro, a la derecha de la imágen).



Pietropolli se impone a Garzelli en la tercera etapa y se adjudica la clasificación general.
Cuando vuelves a casa con un ramico de flores, aunque sea el día después de San Valentín, quedas como un señor.

